JUEVES 13 DE NOVIEMBRE DEL 2003 / EDICION No. 23271 / ACTUALIZADA 02:30 am



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En la cima de la morada de los dioses

Foto  
. Con más de mil metros de elevación el imponente Volcán Maderas es uno de los mayores atractivos de la Isla de Ometepe, escalarlo es más que un desafío pues al llegar a su cima se encontrará frente a uno de los tesoros más preciados que resguardan las entrañas de este coloso1011

 

Edith Pineda
mailto:edith.pineda@laprensa.com.ni

El Maderas es uno de los volcanes más altos del país, su ascenso es una aventura extrema. Prepárese para una travesía de por lo menos 10 horas de caminata, bajo senderos cubiertos por una espesa vegetación que crea un clima fresco, desde los primeros metros de iniciada la travesía.

Aunque uno de los requisitos para escalar es tener buena condición física una vez avanzados los primeros dos mil pies se dará cuenta que la cosa en más de disposición y tenacidad y claro de espíritu aventurero.

El terreno es desafiante, las formaciones boscosas a cada minuto sorprenden la vista que a pesar del cansancio y de lo crítico que a ratos resulta el camino son una especie de aliciente para continuar y querer ver el premio final: su preciosa laguna.

A la mitad del Volcán se topará con una espectacular vista de parte del ocho que forma la Isla de Ometepe, desde ahí se aprecia la inmensidad del Lago de Nicaragua y el segundo guardián de la Isla: el Volcán Concepción que tiene una altura de 1,610 metros sobre el nivel del mar.

A medida que se avanza puede ver y oír el canto de algunas especies que habitan el Maderas, entre ellos monos cara blanca, monos congo, venados, pavas, urracas, entre otras.

Una vez en la cima entenderá la magia que guarda este volcán y el premio que le da a los turistas que lo exploran a diario. Es necesario descender sujetado de cuerdas pues está a unos 200 metros de la cima.

Las laderas de la laguna son rodeadas por una espesa vegetación, ahí el agua y el clima son bastante halados pero eso no le impide disfrutar de un reconfortante baño. Incluso por momentos la visibilidad es difícil pues es cubierta por una espesa neblina. La laguna mide 400 metros de largo por 150 de ancho y según estudios realizados su formación data de hace unos 800 años.

Pero fue hasta el año 1930 que la existencia de esta reserva natural fue descubierta por un campesino, sin embargo, esta versión no es compartida por algunos habitantes quienes atribuyen el hallazgo a un explorador extranjero. No obstante, una de las razones por lo que tarde se supo de su existencia fue el respeto que tenían los indígenas al volcán, lo consideraban un sitio sagrado, una morada de dioses, incluso lo llamaban Coatlán que significa “Lugar del Sol”.

HASTA EL MADERAS

El viaje hasta la Isla de Ometepe toma una hora y cuarto, más o menos, a bordo de un ferry que zarpa desde el Puerto del Municipio de San Jorge del Departamento de Rivas, el pasaje vale 30 córdobas y es posible trasladar vehículos. Desembarcará en el Muelle de Moyogalpa, principal Municipio de la Isla. El Maderas lo encuentra trasladándose hasta el Municipio de Altagracia y de ahí a una comunidad llamada Balgüe. Una vez en el lugar pregunte cómo llegar a la hacienda Magdalena en donde por 20 córdobas de peaje y contratado el guía de rigor estará listo para vivir una experiencia sin igual.
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