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ARTÍCULOS DE PERIÓDICOS SOBRE EL TERREMOTO DE MANAGUA DE 1931


Artículos periodísticos sobre el terremoto de Managua de 1931
recopilado por
Profesor Alejandro Morales

Lo siguiente se refiere a información que ha sido recopilada de algunos periódicos en diferentes centros de acopio del país y que se relacionan con el terremoto que el 31 de marzo de 1931 destruyó Managua, capital de Nicaragua, ocasionando el fallecimiento de casi 2000 personas. Se obtuvo información de los periódicos: La Voz del País (Masaya), y de La Prensa y La Noticia (Managua).

Importantes Observaciones Después del Terremoto

El bachiller Luis Cuadra Cea, ha escrito lo siguiente:
"La región de Asososca y Motastepe permanece envuelta todo el día por una nube al parecer, desde lejos, de humo, pero que ya una vez en el sitio en donde se observaba la neblina se nota con sorpresa que no hay tales humo ni neblina. A este fenómeno en verdad raro, puesto que no se observaba antes de la catástrofe, ha dado en llamar la gente el "humo misterioso". Parece que se trata de un gas inodoro y sin acción sobre la respiración.

Otra cosa que se continúa observando son los derrumbes en los alrededores de la laguna de Asososca, derrumbes que ya se han arrastrado al abismo de la laguna las ruinas de lo que fue el Chalet de Las Piedrecitas; estos mismos derrumbes están a dos pies de distancia de la carretera a Asososca, amenazando así con arrastrar al abismo un buen trecho de la citada carretera.

Otra cosa importante son las grietas del terreno, grietas que comienzan a ciertas distancia del Parque de Las Piedrecitas y que se acompañan de hundimientos del terreno. Estas rajaduras tienen una dirección de Norte a Sureste y no son continuas sino por trechos, con una longitud de 15 a 20 metros y de una anchura de dos a tres pies. A veces se encuentran hasta dos grietas paralelas. Persona que nos merece fé, dice, que estas grietas desaparecen al pié de la Loma de Tiscapa. Pareciera que interiormente hubiera habido una violenta corrientes de gases y de agua que puso en comunicación las dos lagunas de Asososca y Tiscapa, y que fue la que ocasionó el rápido ascenso del nivel de agua en ambas lagunas, según declaración de las pocas lavanderas que escaparon con vida. Indudablemente estos datos son muy importantes para un estudio geológico, que se ha dicho vendrá hacer una comisión americana"
[La voz del país, 1931 Abr. 15]

Opiniones Sobre Las Causas del Terremoto

Opinión de don Dioclesiano Chávez
El anciano señor Chávez, Director por mucho tiempo del Museo Nacional de Nicaragua, dice:
Según lo que he dicho en La Noticia, en otro tiempo, aquí eran cerros, pasaba una cordillera que por efecto plutónico se hundió desde el río San Juan hasta el Golfo de Fonseca. Y en esa concavidad afluyeron los ríos formando los lagos. Los efectos plutónicos no son como los de los volcanes en erupción que vuelan sus materias y dejan un cráter como embudo.
Estos no: todo se va para abajo, dejando una concavidad, como la que quedó en Nicaragua en otra época. Ahora lo que consuela es que hayan sido restos degenerados porque no tuvo fuerzas suficientes para hundirnos de un solo golpe; estos pequeños temblores talvez se deban a que ya la tierra va buscando su acomodo.
Nadie puede saber lo que está bajo la tierra.

Opinión de Mr. Magoon, Ingeniero de la Institución Rockefeller
Mr. Magoon, el Ingeniero que más profundos estudios ha hecho de la constitución de nuestro suelo, frente al desastre, ha expresado su opinión manifestando que el terremoto que destruyó a Managua, fue ocasionado por el desprendimiento de una de las muchas capas de que se compone la tierra, el cual produjo naturalmente la conmoción inmensa del terremoto.
Este fenómeno, no raro por obedecer a las leyes Físicas y naturales, dio origen, como se ha dicho, a la destrucción de Managua, por encontrarse esta ciudad colocada precisamente en la dirección del lugar donde se verificó el desprendimiento.
El hundimiento de una porción de tierra y la pérdida de su estabilidad de las capas superiores, son los factores determinantes del terremoto.
[La Voz del País, 1931 Abr. 16]

Datos históricos sobre el terremoto de Managua

Pocos días después del terremoto del 31 de Marzo de 1931, que destruyó Managua, recibí la visita de varias personas con el fin de consultarme si continuaría el período crítico de los movimientos telúricos y para que expusiera en un artículo mi opinión sobre las causas que promovieron semejante desastre terrestre. Recuerdo entre tales personas al ilustrado Presbítero don Marco Antonio García y al distinguido periodista don Guillermo Guerrero, a quienes conteste: que ya había pasado todo peligro y que los sismos que todavía conmovían el suelo de Managua, y que duraron un mes, irían sintiéndose cada vez más débiles porque cada día tendría menos fuerza la acción promotora de los temblores.

Así fue que escribí mi artículo sobre las causas del terremoto de Managua y que con honrosos comentarios mandé darle publicidad, en uno de los diarios de Granada, el notable escritor don Carlos A. Bravo quien a la sazón ocupaba el alto puesto de Secretario Privado del entonces presidente de la República, general José María Moncada.

Hay varias teorías sobre el origen de los movimientos terrestres; pero la que yo estudio se refiere, en resumen, al caso de que cuando por efecto de variaciones potenciales luni-solares a veces se producen poderosas ondas provenientes de descargas eléctricas a través de la atmósfera, por alteraciones especiales del astro lunar, y probablemente cuando se acercan a un lugar propenso del plano en que vivimos, entonces entrando en conjunción el magnetismo terrestre producido por el desequilibrio de las temperaturas del planeta, se verifican en algunos casos explosiones que dan lugar a los terremotos; siendo el móvil directo de la continuación de los movimientos telúricos, fenómenos puramente internos. En consecuencia, la causa promotora del sismo es externa y por consiguiente, mediante un estudio concienzudo, predecible.

Poco tiempo después de haberse verificado el terremoto contesté en nombre del señor presidente Moncada, los catorce puntos que sobre el enorme sismo, el señor ingeniero don Ernesto Fuchs, de Méjico, le suplicó los resolviese el instituto sismológico de Nicaragua; y cuando recibió la respuesta, contesté al señor presidente así:

"Guadalajara, 14 de Diciembre de 1932.
República de Nicaragua, C. A.
Managua

Excelentísimo señor:

El día 23 de Noviembre recibí la grata carta de Ud. incluyendo el informe muy completo del señor ingeniero J. F. Fariñas.
Doy a Ud. mis más expresivas gracias por haberme facilitado un informe que demuestra que el señor ingeniero es muy observador, cualidad que no tenemos muchos.
Repito mi respeto y mi agradecimiento a Ud.
"De Ud. atento y seguro servidor,
"ERNESTO FUCHS"

Debido a las circunstancias que he recibido, me vinculé amistosamente con el sabio sismólogo mejicano ingeniero Fuchs, y cuando el gran diario "El Universal" de Ciudad de Méjico, publicó la teoría del sabio profesor y ex-presbítero José María Arreola , sobre movimientos telúricos, debido a las anormalidades atmosférica producidas por la acción luni-solar, el diario "La Noticia" de esta ciudad la reprodujo con el mote: "Las teorías del sabio padre Arreola en Méjico, son las mismas de nuestro geólogo Fariñas", y a la vez se expresó así: "Ya se conocía en Nicaragua". "A la anterior teoría ya se había anticipado nuestro modesto sabio el ingeniero y geólogo don J. Francisco Fariñas, pues pocos días después del terremoto de Managua publicó en el "Boletín Oficial" del 10 de Abril de 1931, un estudio sobre "causas del terremoto de Managua", del cual tomamos la siguiente teoría análoga a la del padre Arreola". Excuso reproducir dicha teoría porque anteriormente la relaté.

Después del desgraciado suceso del temblor y cuando concurría yo al Despacho de la Dirección General del Obras Públicas, instalado provisionalmente en los talleres del plantel de pavimentación de esta ciudad, pude observar la falla, chorro o deslizamiento del terreno producido por el terremoto con un azimut aproximado de 225° con rumbo al volcán Motastepe. Mas tarde visité el lugar del botamiento de la capa terráquea con el Ingeniero geólogo, Hermano Julio Apolinar Pablo, a la sazón Director del Instituto Pedagógico.
La falla determinaba nada más que un deslizamiento muy leve y se caracterizaba por la depresión del terreno, tanto en la calle pavimentada del Cementerio Nuevo como en la carretera hacia "Las Piedrecitas" y el cordón de piedra de las paredes y fundación de la Ermita de San José que fue totalmente derrumbada, pues dicho cordón se extendía de oriente a poniente y fue cortado y arrastrado por el azimut antes descrito como 15 centímetros.

Este fenómeno geológico nos indica el lugar más propenso a la acción volcánica en Managua y que existen dislocaciones internas que pueden o no aumentar. Precisamente, en este lugar en donde se observa claramente la falla era de colocarse un aparato de los construidos por el ingeniero Funchs que marcaría los leves movimientos del subsuelo que en general preceden a los temblores. El aparato ya instalado anunciaría con su campana eléctrica el movimiento, debiendo permanecer cerca de él u observado para ajustarlo cada vez que repique.

Mis predicciones publicadas especialmente en el diario "La Noticia", de esta ciudad, han sido bastante exactas, habiéndose verificado en algunos casos los movimientos terrestres anunciados, con pocas horas de diferencia de la fecha señalada.
Mis predicciones no abarcan sino los movimientos de peligro, pues la teoría que yo estudio es incompleta porque hay otros arcos del meridiano y del ecuador lunisolar que también ocasionan puntos críticos y que son de una amplitud distinta a los ya conocidos productores de ondas sísmicas.

Más por lo que hace a la reconstrucción de Managua, la cual se está llevando a cabo de manera vertiginosa, debe decir que antes del terremoto existían en esta capital 7005 casas; pero el enorme movimiento sísmico destruyó totalmente 833 edificios, dejando 3848 bastante deteriorados y de fácil reparación, quedando aplomados y en estado habitable 2324. La edificación posterior a la reconstrucción de gran número de casas destruidas por la catástrofe, asciende hasta la fecha a la cifra de 864, entre casas de concreto armado y de taquezal, de un piso y de dos pisos.
Managua, D. N. 31 de Marzo de 1936
J. F. FARIÑAS
Ingeniero Civil y de Minas.
[La Prensa, 1936 Mar. 31]

Especulación sobre causas del terremoto

A principios de este año el escritor geólogo inglés Mr. John Farewell, escribió un artículo manifestando que el terremoto de Managua obedeció a un derrumbamiento interno de la gran capa de arcilla de la Laguna de Asososca, y que en este mismo año de 1936, habría un sismo de mayor intensidad que el que destruyó a Managua en 1931. Esta importante narración salió publicada en "Diario Latino"; y en este mismo cotidiano publiqué un artículo rebatiendo la tesis de Mr. Farewell, tanto respecto al origen del enorme sismo, como a que aunque estamos en un suelo netamente volcánico, no tenemos indicaciones, según nuestros estudios tecnológicos, de que se verifiquen nuevamente en Managua tan terribles estremecimientos terrestre.
Ing. J. FRANCISCO FARIÑAS.
[La Noticia, 1936 Dic. 25]

Informe Científico Sobre el Terremoto

POR RICHARD SALTUS
La AP distribuyó el día 27 de enero el siguiente mensaje:
LOS ANGELES, 27 (AP).- El sismo que destruyó Managua fue una catástrofe desde el punto de vista humano, pero para los científicos la sacudida no fue ni inesperada ni desusadamente grave.
El hecho de que destruyó la ciudad y dio muerte a millares de habitantes no fue resultado de una violencia extraordinaria, sino de tres factores:
- Su epicentro estuvo muy cerca de la ciudad, sino dentro de sus propios límites;
- El sismo se originó cerca de la superficie del suelo de la capital, de consistencia ligera, formado por cenizas volcánicas;
- Pocos de los edificios de Managua estaban preparados aparentemente para resistir tales temblores.
[La Prensa, 1973 Mar. 01]