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ISOSISTAS DE MANAGUA - TERREMOTO DEL 23 DE DICIEMBRE DE 1972


MINISTERIO DE ECONOMIA, INDUSTRIA Y COMERCIO
CATASTRO E INVENTARIO DE RECURSOS NATURALES

ISOSISTAS DE MANAGUA - TERREMOTO DEL 23 DE DICIEMBRE DE 1972
por
 V.M. Chávez, F. Hansen, D.Quesada

Managua, Julio de 1973

AGRADECIMIENTOS

El presente trabajo ha contado con la valiosa colaboración de los Ingenieros Javier Arce Velasco y René Pravia López de la Sección de Hidrogeología cuya contribución y sugerencia fueron muy útiles para la preparación del informe.

Los autores también agradecen al Ing. Fernando J. Montiel, Director Ejecutivo de Catastro e Inventario de Recursos Naturales por su estimulo y soporte a las actividades realizadas.

EXTRACTO

Los daños causados por el terremoto del 23 de Diciembre de 1972 en Managua alcanzaron hasta grado IX en el centro de la ciudad y disminuyen gradualmente hasta y-VI en la periferia. Las áreas del mismo grado de intensidad se ordenaron mas o menos sistemáticamente alrededor de las zonas de debilidad estructural de la región. Estas zonas se manifestaran por medio de grietas en el terreno que se alinearon conforme la traza de las fallas de Tiscapa y Escuela, previamente identificadas. Otros sistemas de grietas, de alineamiento paralelo a los anteriores se hicieron evidentes durante el sismo, aunque no son claramente continuos.

Las estructuras de taquezal fueron destruidas o gravemente dañadas por el sismo. Las de concreto sufrieron daños relacionados con su ubicación respecto a las zonas de debilidad y a sus características de diseño y construcción.

Se hace necesario estudiar a escala adecuada la geología de la ciudad de Managua y mejorar las estructuras que se construyan en ella median te los mecanismos adecuados para lograr diseño y construcción eficiente de los edificios.

(ver Mapa)

PREÁMBULO

La ciudad de Managua al 23 de Diciembre de 1972 era el asiento urbano principal del país y a la vez capital de la República de Nicaragua y cubría una extensión de 67 Km albergando una población de alrededor de 400,000 habitantes.

Managua como casi todas las ciudades de América Latina, se desarrolló en forma desordenada desde su fundación, y por lo tanto, no son nada anormales los marcados contrastes que podían observarte en los diferentes sectores de la capital.

La principal actividad comercial, gubernamental y bursátil, se llevaba a cabo dentro de la zona central de la ciudad la cual era también la más antigua. Dentro de esta parte existía gran cantidad de edificios públicos, oficinas, comercios y alguna industria de taller. Las estructuras típicas de esta zona central eran en su mayoría del tipo taquezal, bastante antiguas y de 1, 2 y hasta 3 plantas. Estas estructuras de taquezal, construcción tradicional en Nicaragua, tienen pare des altas que oscilan entre 4 y 6 metros de altura para una sola planta y además están construidas con materiales sumamente pesados. En es ta parte central de la ciudad, las estructuras de concreto no se comenzaron a usar extensivamente hasta hace poco tiempo, aunque últimamente casi todos los edificios importantes fueron construidos en concreto.

Alrededor de la zona central de la ciudad, se hallaba dispuesta la llamada zona intermedia en donde prevalecían por gran mayoría las estructuras de taquezal y la cual se hallaba además, densamente poblada.

En la periferia de la ciudad se ha venido desarrollando conforme el crecimiento normal de la misma, una serie de urbanizaciones que contrastan notablemente entre sí en lo que se refiere a la calidad de las estructuras. Por un lado, algunas de estas urbanizaciones tienen estructuras de concreto, acero o mezcla de ambos, con altas especificaciones, mientras que por otro lado, hay desarrollos urbanos que utilizan materiales de pobre calidad y cuyo sistema de construcción y estabilidad es discutible.

Más allá de esta zonas en el sector de transición hacia áreas rurales, conocidas con el nombre de zona de quintas, las estructuras son de tipo variado, pues usan sin ningún orden de distribución, concreto, acero, madera, taquezal, mampostería simple sin estructura, etc.

El área industrial de la ciudad estaba distribuida en 2 zonas, una ubicada a la orilla del Lago de Managua y al este de la ciudad, y la otra al oeste de Managua. Casi todas las instalaciones industriales estaban asentadas en edificios cuyas estructuras eran de acero y que fueron construidos con normas mínimas de seguridad.

INTRODUCCIÓN

A raíz del terremoto ocurrido en la ciudad de Managua la madrugada del 23 de Diciembre de 1972, el personal técnico de la Sección de Hidrogeología de Catastro e Inventario de Recursos Naturales, con la colaboración del Ing. Francisco Hansen, de la Dirección Ejecutiva y el asesora miento de Consultores Norteamericanos, procedió a realizar este estudio de Intensidades, distribución de las mismas, y daños a las estructuras de la ciudad.

Este informe ha sido elaborado en base a observaciones in situ por el personal nacional. Para esto, se tomó nota de las principales características de las estructuras en diferentes edificios así como sus formas de falla, en una red de puntos de observación en calles y avenidas de la ciudad. El objeto de este estudio ha sido establecer una base para la orientación y ejecución de estudios posteriores relativos a la re construcción de Managua.

La determinación de Intensidades se realizó según la Escala de Mercalli y en base a la misma se preparó un mapa isosísmico de la ciudad de Managua.

MEDICIÓN DE INTENSIDADES

La perturbación producida por el paso de las vibraciones originadas por un choque s en las rocas, produce la trepidación del terreno y los efectos pueden ser de poca importancia o catastróficos. El sitio en que se produce ésta perturbación se denomina Foco, y el sitio ubicado verticalmente encima de éste en la superficie del terreno, Epicentro.

La medición de un movimiento sísmico se define normalmente de acuerdo a dos parámetros: la Magnitud que es la cantidad de energía liberada en el Foco en el instante del choque, y la Intensidad que determina la medida de la perturbación causada en la superficie.

La escala de magnitudes normalmente empleada se conoce con el nombre de Escala Richter, mientras que la de intensidades es la Escala Mercalli, modificada en 1956. Ambas se utilizan en forma coherente para estudiar los efectos de los movimientos sísmicos.

En los movimientos sísmicos del 23 de Diciembre de 1972 en la ciudad de Managua, a pesar de la poca magnitud de los fenómenos (6.5 y 5.5 Richter) los daños alcanzaron Intensidades altas ( Mercalli, 1956).

El levantamiento fue realizado en base a la escala de Intensidades de movimientos sísmicos - Mercalli Modificada 1956 - comprendiendo inicialmente la zona central de la ciudad de Managua y extendiéndose luego hacia las zonas exteriores, tratando de cubrirse toda el área afectada por el sismo. Para el uso de esta escala, es necesario primeramente la clasificación de la mampostería de las estructuras, según su calidad.

La mayor intensidad de acuerdo a dicha escala, alcanzó el grado IX. En esos lugares afectados se encontró la evidencia típica de dicho grado (ver Apéndice A): destruida la Mampostería tipo D; dañada la Mampostería tipo C en algunos casos hasta el colapso; afectada también la Mampostería tipo B; rota la tubería subterránea y desplazados los cimientos de las edificaciones así como fracturación en el suelo. Anotanos algunos ejemplos: Cercanías del Hospital Bautista, Banco Central.

Podemos decir que la menor Intensidad en el área de Managua correspondió al grado V Mercalli, que es la intensidad de un movimiento sísmico con la cual la gente dormida se despierta, se vuelcan los objetos pequeños y las puertas giran.

El levantamiento fue comenzado desde la parte centro-occidental de la ciudad hacia el centro de Managua, que comenzaba a ser demolido. Partió de la 10ª. Avenida NO hasta llegar a la 15ª. Avenida SO. El centro de la ciudad (en su parte mis dañada), fue levantado cada cien me tros sobre calles y avenidas, procediéndose luego con el resto de la ciudad, cada doscientos o trescientos metros de acuerdo a los daños observables. De esta manera se hizo un muestreo en mas de trescientos lugares diferentes observándose un rango de intensidades situado entre V y IX grados, con una variación decreciente desde el centro hacia la periferia.

DAÑOS GENERALES

Las intensidades alcanzadas en Managua por causa del terremoto del 23 de Diciembre de 1972 llegaron hasta el grado IX de la Escala Mercalli en la parte céntrica de la ciudad, desde donde las intensidades disminuyeron hacia la periferia, alcanzando los grados VI y V. (Ver Lámina 1)

En el centro de la ciudad, las áreas mas afectadas (hasta grado IX) fue ron tres: el área comprendida entre el Palacio Nacional y el Campo de Marte en dirección N-S y entre la 6a. Ave. N.O., y el Mercado Central en dirección E-O; el área comprendida entre el Lago de Managua y la par te sur de Ciudad Jardín en dirección N-S, y entre el Mercado Oriental y las vecindades del antiguo Aeropuerto Xolotlán en dirección E-O; y el área comprendida entre el Restaurante Los Gauchos y la 6ª. Calle SE en dirección N-S, y entre la 1ª. Ave. SO y la 15ª. Ave. SE en dirección E-O.

En la zona que contiene los alrededores de la Laguna de Tiscapa, se observó el grado IX de la Escala, aunque esto más que todo fue debido a la proximidad de la laguna en donde se produjeron deslizamientos hacía el interior del cráter. Por razones de estabilidad, los movimientos sísmicos, son más destructores en lugares cuyas pendientes son fuertes como en el caso del citado cráter; si a esto se agrega que por esta región cruza la falla geológica de Tiscapa, es lógico esperar un incremento local de los daños. Al este y al oeste del cráter de Tiscapa, los daños fueron impresionantes, pues se llegó hasta el colapso total de edificios (Banco de Sangre al Este y Edificio Guerrero al Oeste). y aun que hacia el norte los daños fueron menores, algunos edificios sufrieron daño severo. (Empresa Nacional de Luz y Fuerza).

Las áreas comprendidas dentro de los grados VII y VIII se ubicaron al rededor de las áreas anteriores y están limitadas de la siguiente manera: al norte por el Lago de Managua, al Oeste por el Estado Nacional, al sur por la Universidad Centroamericana y la Colonia Centroamérica abarcando por el este las Colonias del Banco de la Vivienda: Managua, Máximo Jerez, Salvadorita y Maestro Gabriel, y el Reparto Bello Horizonte, extendiéndose a lo largo de la Carretera Panamericana Norte hasta los Jardines de Santa Clara. Estas zonas, las más importantes de la ciudad, contenían principalmente, el comercio, la industria, oficinas gubernamentales y el grueso de las viviendas de Managua. En gran parte, estas áreas quedaron prácticamente destruidas y carentes de los servicios de agua potable y energía eléctrica. (Figura No. 1).

Figura No. 1: Daños impresionantes en el centro de Managua, observados después del movimiento sísmico.

Es posible observar fracturaciones en el pavimento que siguen la orientación de las fallas denominadas Tiscapa y Escuela, existentes anteriormente al movimiento sísmico del 23 de Diciembre, y las fracturaciones de Ciudad Jardín y Banco Central que se hicieron evidentes durante el sismo. Este último sistema menor de fracturación, aproximadamente paralelo a los anteriores, fue localizado a lo largo de una línea que parte desde el anexo del Colegio La Asunción, en las riberas del Lago de Managua pasando por el Banco Central de Nicaragua sobre la Avenida Roosevelt, hasta el Reparto Bolonia No. 1 al Oeste de la Laguna de Tiscapa.

En la parte sur, en el sector que se extiende desde la Universidad Centroamericana hasta el Hogar Zacarías Guerra, en donde se encuentran situados centros de enseñanza y repartos residenciales, el grado significativamente mayor fue de VII.
Otras áreas afectadas con intensidad similar, se ubicaron en los alrededores del cráter de Asososca que contiene la laguna del mismo nombre, principal fuente de abastecimiento de agua potable de la ciudad, y en el Aeropuerto Internacional de Las Mercedes.

El área afectada por daños grado VI-VII cubre una zona extensa, que se extiende alrededor de la periferia de la ciudad. Esta zona se ubica entre la línea de grado VII y otra que partiendo desde el Banjo Santa Ana (al Oeste de Managua), llega hasta el Barrio San Judas; desde ese punto, se dirige aproximadamente hacia el este hasta las vecindades del Reparto Las Colinas y desde ahí tuerce hacia el noreste pasando por la Colonia l4 de Septiembre, Reparto La Argentina y proximidades del Aeropuerto Las Mercedes, llegando hasta el Lago de Managua.

Una zona de grado VI, se manifestó alrededor del sistema de fracturación Xiloá-Los Angeles, desde el Valle de Ticomo hasta la Laguna de Asososca. La presencia de cráteres y conos cineríticos de pendientes pronunciadas, ubicados en este sistema, fue determinante en el grado de daños observados en esta región.

Las zonas correspondientes a intensidades V-VI fueron ubicadas: por el oeste cerca de la Refinería y el extremo sur del Valle de Los Brasiles; por el sur en los caseríos de Monte Tabor y San Isidro; y por el este en los poblados de Sabanagrande y Tipitapa.

DAÑOS ESTRUCTURALES

Durante el levantamiento de campo del presente trabajo, se pudo observar el grave darlo causado a las estructuras típicas construidas de la ciudad.

La mayor parte de las construcciones ubicadas en el radio central eran de taquezal, siendo la gran mayoría de ellas, antiguas. Este tipo de construcción consiste de paredes con esqueleto de madera, rellenadas con piedra y tierra vegetal, y con una cubierta típica de teja de barro cocido. Estas estructuras, de enorme peso y poca resistencia a las fuerzas laterales, no soportaron los esfuerzos cortantes generados por el movimiento sísmico, fallando hasta llegar en muchos casos al colapso total. (Figura No. 2).

Figura No. 2 :
 Edificaciones de taquezal destruidas por el terremoto del 23 de Diciembre de 1972.
 Esta figura muestra las construcciones típicas de Managua.

En las estructuras de bloque de concreto y esqueleto de hormigón armado se observd agrietamiento en X de las paredes, evidenciando los esfuerzos cortantes. En muchos casos, debido a la mala construcción, falta de refuerzo o uso inadecuado de materiales, se destruyó la estructura de tal forma que se produjo el colapso, especialmente en edificaciones de dos, tres o cinco plantas. (Ver Figuras Nos. 3 y 4).

Figura No. 3 :
Colapso total del primer piso en edificio de concreto de seis pisos.
El rótulo Restaurante, estuvo originalmente a unos 5 metros de altura.

Figura No. 4 :
Colapso total de edificio de cinco (5) pisos, construido con bloques y estructura de concreto.

Además se observó que en la mayor parte de las estructuras de gran cantidad de edificios, se produjo un fallamiento de las columnas de sopor te de la planta baja que se partieron en la base y en la parte superior, (ver Figura No. 5) y en algunos casos también en la parte central. Fue también interesante observar que los elementos de la parte superior de edificios altos de concreto, como casetas de máquinas para ascensores, techos de terrazas, tanques de almacenamiento etc., fallaron en gran número cayendo o arrancando los anclajes.

Figura No. 5 :
Falla completa de columnas de la planta baja en un edificio de varias plantas.

Es necesario hacer notar que en numerosos casos la inconsistencia o falta de coherencia estructural, la asimetría de los edificios y la distribución irregular de la rigidez, motivó el colapso total o grave daño de la estructura. Esto fue frecuente en edificaciones livianas a las que por ejemplo se les agregó una losa muy pesada, no contemplada en el diseño original de la estructura; este caso fue notorio en los barrios residenciales de la periferia de la ciudad, donde los mayores daños fueron debidos a las remodelaciones o ampliaciones.

La falla de las estructuras de buena calidad, se explica en muchos casos por diferencias de compactación en e subsuelo, como en sitios de relleno, antiguos sumideros o depresiones del terreno. También se pudo observar que en algunos sitios donde la destrucción de edificios de concreto era casi total, quedaban en pie estructuras de taquezal, sin mostrar señales de haber sido sometidas a fuerzas de gran magnitud.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

        1)- ESTRUCTURAS DE TAQUEZAL

Este tipo de estructuras, salvo notables excepciones, falló espectacularmente en la mayoría de los casos y fue el principal responsable de la pérdida de vidas y propiedades, incendios y daños generales. La experiencia de Diciembre de 1972, ha demostrado que estas estructuras no ofrecen ninguna garantía para resistir cargas laterales y por lo tanto su uso debe descontinuarse.

        2)- ESTRUCTURAS DE CONCRETO

Casi todas las fallas que se produjeron en esta clase de estructuras, se debieron a mala concepción del diseño, diseño defectuoso, construcción defectuosa y principalmente a la falta de normas para diseño y construcción de edificios. (VerFigura No. 6).

Figura No. 6 :
Colapso total de un edificio de tres plantas construido con bloques y esqueleto de estructura de concreto.

Fue notorio observar que los elementos más dañados en los edificios de dos y más plantas fueron las columnas de la planta baja, que se rompieron a la altura de la base y la corona, (Ver Figura No. 7) y en algunos casos hasta por la parte media de su longitud. La falta de refuerzos adecuados para esfuerzo cortante facilitó la ruptura violenta del concreto que prácticamente explotó, produci4ndose a continuación el colapso de la estructura. (Ver Figura No. 8). En algunos casos la ineficacia de las columnas, se manifest6 en todos los elementos verticales de manera que las losas de los entrepisos se precipitaron unas sobre otras de manera impresionante (Ver Figura No. 4). En general las losas no sufrieron daños importantes y hasta en los edificios que sufrieron colapso total se comportaron en forma satisfactoria.

Las paredes contenidas dentro de un marco estructural de concreto falla ron por esfuerzo cortante y las grietas en X fueron típicas. Cuando la estructura era de acero o de elementos prefabricados de concreto, las paredes o las losas se salieron del marco y en algunos casos cayeron completamente.

Como consecuencia de lo anterior es conveniente revisar adecuadamente los conceptos de diseño de las estructuras de concreto y acero, haciéndose una consideración especial respecto a la función de la pared cuando trabaja como elemento portante. En el caso en que las paredes se usen como tabique, deberá tomarse debida nota de la sujección que hay que darle con respecto a la estructura que la contiene, especialmente cuando se trata de materiales pesados.

Durante el levantamiento efectuado en la ciudad se observó que gran cantidad de estructuras fallaron por el uso de materiales inadecuados y por defectos de construcción. (Ver Figura No. 8). No fu raro encontrar que los áridos usados en el concreto eran de bajísima calidad, que los refuerzos y traslapes eran inadecuados o que el uso de los materiales se hizo defectuosamente. Entre estos casos podemos citar: falta de refuerzo, varillas lisas en las zonas de refuerzo superior, traslapes do longitudes menores que las adecuadas, estribos espaciados a distancia excesiva, piedra triturada obtenida de basaltos vesiculares, concreto fundido con agua en demasiada cantidad, juntas de construcción mal hechas, etc.

Figura No. 7 :
Falla en columnas de concreto en edificio de dos plantas.
Obsérvese la falta de estribos en el extremo superior de la columna.

Figura No. 8 :
Colapso total en columnas de concreto de edificio situado en el costado oeste de la Plaza de la Republica.

Bajo las condiciones sísmicas de la ciudad de Managua, se cree imperativo imponer el uso del Código de California - Zona 3, para el diseño y construcción de edificios. Por otra parte, también se ha ce necesaria una vigilancia estricta sobre lo métodos de construcción y el tipo y calidad de los materiales usados en la erección de la estructura, para que se pueda garantizar la estabilidad de los edificios y por ende la seguridad de vidas y bienes.

        3)-. PATRON DE ISOSISTAS

Las isosistas se agruparon en forma más o menos sistemática alrededor de la Falla de Tiscapa, ubicándose las zonas de mayor daño, en el centro de la ciudad y áreas adyacentes. Los Barrios de San Sebastián, San Antonio, Sajonia, Largaespada, Ciudad Jardín y El Calvario, alcanzaron entre grado VIII y IX en la Escala Mercalli, ordenándose en tres bloques nítidamente separados. (Ver Lámina No. 1).

La isolínea de grado VII tiene una forma que sigue más o menos regularmente el sistema de fallas y fracturas cuya expresión superficial se manifestó durante el terremoto. El extremo oeste de esta isolínea muestra un abrupto cambio de dirección en las vecindades del Estadio Nacional, lo cual sugiere la existencia de una zona de debilidad que analizada en conjunto con los daños en dirección noreste, marca la traza de la supuesta falla a la que se atribuye el terremoto de 1931.
Una línea de gravo VII y mas, cuya continuidad no pudo establecer- se, existe en la zona del Aeropuerto Las Mercedes.

Isosistas de grado VI y VII se ubicaron alrededor de los cráteres del sistema de falla Xiloá-Los Angeles y especialmente en torno a la Laguna de Asososca. La isolínea del Aeropuerto parece estar asociada con la falla de Esquipulas, y con cierto problema local de suelos; los daños observados alrededor del sistema Xiloá-Los Angeles se deben principalmente a los taludes de pendiente pronunciada alrededor de los cráteres. De acuerdo con lo anterior es altamente recomendable definir las zonas de debilidad estructural de la región de Managua para proteger las estructuras que vayan a construirse en reas próximas o para propósitos de zonificación urbana.

        4)- EXPRESIONES SUPERFICIALES

Durante el levantamiento, se pudo establecer la presencia de grietas en el pavimento y las cunetas, que siguieron las trazas de las fallas de Tiscapa y Escuela, previamente identificadas en los estudios de Geología General efectuados por Catastro en el período1968-1971. Además de estas grietas, que en general indican desplazamiento lateral izquierdo, se observaron otras grietas que sugieren zonas de debilidad hasta ahora no identificadas. La primera de ellas se extiende desde el Barrio Bolonia, al oeste del cráter de Tiscapa, hasta las vecindades de la estación del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua; estas expresiones no son continuas y en la pa te central de la ciudad no se manifestaron. La segunda zona de debilidad, se manifestó desde la Quinta Cecilia sobre la Pista Intermedia al sur de Tiscapa, hasta la costa del Lago de Managua, pasan do por Ciudad Jardín y el edificio de Aduanas. Una tercera zona de debilidad que ya había sido ubicada en el terremoto de 1968, se manifestó nuevamente en las vecindades de la Colonia Centroamérica sobre la carretera a Masaya; estas últimas expresiones superficiales no siguieron un patrón definido y no han podido asociarse con ningún rasgo estructural superficial. De acuerdo con esto, se recomienda estudios geológicos y geofísicos detallados a la escala adecuada, para establecer un panorama general de la estructura geológica de la región de Managua, que permita hacer recomendaciones de tipo urbanístico.

APENDICE A

ESCALA MODIFICADA DE MERCALLI - VERSION DE 1956

I. No sentido. Efecto marginal y de período largo de temblores gran des.
II. Sentido por personas en reposo, en los pisos superiores, o situadas en posición favorable.
III. Sentido en el interior de las viviendas. Objetos colgantes oscilan. Vibración sentida como el paso de camiones livianos. Puede estimarse la duración. Puede no ser reconocido como un temblor.
IV. - Los objetos colgantes oscilan. Vibración sentida como el paso de camiones pesados, o sensación de un golpe como el de una pelota contra las paredes. Los vehículos estacionados se mecen. Suenan las ventanas, platos y puertas; los vasos resuenan, la loza suena con estrépido. En el rango superior de IV, los marcos y paredes de madera crujen.
V.- Sentido fuera de las viviendas y puede estimarse la dirección; la gente dormida se despierta; los líquidos resultan perturbados y algunos se derraman. Objetos pequeños inestables se desplazan o se vuelcan. Las puertas giran, se cierran o se abren. Las celosías y los marcos de fotografías se mueven. Los relojes de péndulo se paran, se echan a andar, o cambian de marcha.
VI.- Sentido por todos. Muchos se asustan y corren afuera. Las personas caminan inestablemente. Las ventanas, platos y cristalería se quiebran; los juguetes, libros, etc., caen de los estantes; los marcos de fotografías caen de las paredes; se mueve o se vuelca el mobiliario. El repello débil y la mampostería tipo 1) se rajan. Las campanas pequeñas (iglesias, escuelas), suenan. Los árboles y maleza se agitan (visiblemente, o se oyen crujir).
VII.- Difícil permanecer de pie. Sentido por los conductores de vehículos. Los objetos colgantes tiemblan y se rompe el mobiliario. Daños en la mampostería tipo D, incluyendo fracturas. Las chimeneas débiles se rompen al nivel del techo. Caída de repello, ladrillos sueltos, tejas, cornisas (también parapetos sueltos y adornos arquitectónicos). Algunas fisuras en mampostería tipo C. Se producen ondas en los estanques; se enturbia el agua con lodo. Ocurren pequeños deslizamientos y cavidades a lo largo de rellenos de arena o grava. Suenan las campanas grandes. Dañadas las zanjas de irrigación de concreto.
VIII.- Afectada la dirección de los vehículos Daños en la mampostería tipo C con colapso parcial. Algún daño en la mampostería tipo ki y ninguno en la tipo A. Caída del estuco y algunas paredes de mampostería. Torcimiento, caída de chimeneas, chimeneas de fábrica, monumentos, torres, tanques elevados. Las casas pequeñas de sistema de marcos se mueven sobre las fundaciones si no están ancladas. Arrojadas las paredes de muros sueltos. Los pilotes podridos se rompen. Se quiebran las ramas de los árboles. Cambios en el flujo o la temperatura de los manantiales y pozos. Fracturas en los suelos húmedos y en laderas empinadas.
IX. - Pánico general. Destruida la mampostería tipo D; daños fuertes n la mampostería tipo e; algunas veces con completo colapso; seria mente dañada la mampostería tipo B (daño general en las fundaciones). Las estructuras de marco desplazadas de sus fundaciones si no están ancladas. Marcos oprimidos violentamente. Serio daño a los embalses. Tubos subterráneos rotos. Fracturas conspicuas en el suelo. Eyección de arena y lodo, producción de fuentes y cráteres de arena en áreas aluvionales.
X. - La mayoría de las estructuras de marco y mampostería, destruí das junto con sus fundaciones. Algunos puentes y estructuras de madera bien construidos resultan destruidos. Daño serio en las presas, diques y rellenos. Grandes deslizamientos. Agua arrojada en las orillas de cantiles, ríos, lagos, etc. Arena y lodo desplaza dos horizontalmente en las playas o terrenos planos. Rieles de ferrocarril ligeramente doblados.
XI. Rieles fuertemente doblados. Tuberías subterráneas completamente fuera de servicio.
XII. Daño casi total. Grandes masas rocosas desplazadas. Distorsión en las líneas de vista y nivel. Objetos arrojados al aire.

Clasificación de Mamposterías: Para evitar ambigüedades de lenguaje, se especifica la calidad de las mamposterías, ladrillo, u otro tipo, de acuerdo con la siguiente clave (que no tiene relación con el tipo A, B y C de construcción convencional):
Mampostería tipo A. Buena mano de obra, mortero y diseño; reforzada, especialmente en el sentido lateral, y amarrada median te el uso de acero, concreto, etc.; diseñada para resistir fuerzas laterales.
Mampostería tipo B. Buena mano de obra y mortero; reforzada, pero no diseñada en detalle para resistir fuerzas laterales.
Mampostería tipo C. Mano de obra y mortero ordinarios; no se da debilidad extrema como la causada por defectos de amarre en las esquinas, pero no reforzada ni diseñada para fuerzas horizontales.
Mampostería tipo D. Materiales débiles tales como adobe, mortero pobre. bajo nivel de mano de obra; débil horizontalmente.

BIBLIOGRAFIA

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Arce J. Región de Managua Tectónica y Sismicidad, Catastro e Inventario de Recursos Naturales; Managua, Nicaragua 1973
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Kuang .J. Un Estudio de Campo del Terremoto de Managua, División de Geología, Informe No. 20, Catastro e Inventario de Recursos Naturales, Managua, Nicaragua 1973



Anexo: Mapa de isosistas

Vea también Managua 1972
 

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