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3. Observaciones de Fenómenos Geológicos

 

3.1. Lahares en el Volcán San Cristóbal relaciondos con la erupción a partir de noviembre de 1999

 

Graziella Dévoli y Magdalena Pérez

 


Las fuertes lluvias locales - las primeras de la estación lluviosa de 2000 - que siguieron a la erupción del volcán San Cristóbal (noviembre, 1999 – abril, 2000), desencadenaron numerosos lahares, los cuales se movilizaron por el flanco norte, noroeste, suroeste y sur del volcán.

 

Los lahares descendieron a lo interno de las cárcavas existentes y luego se canalizaron dentro de los cauces principales movilizando parte de la ceniza, fragmentos pequeños de escorias y de lavas, así como fragmentos de árboles a lo largo de una decena de kilómetros.

 

Los primeros lahares se generaron la noche del día 13 de Mayo a partir de las 7:45 p.m., desencadenados por lluvias muy localizadas en la parte alta y sur del volcán, cuya intensidad fue de alrededor de 50 mm. Estos lahares bajaron en las zonas de Rancherías, Las Banderas y Valle Los Morenos-Pellizco Occidental.  El lahar de mayor longitud descendió en el cauce que pasa por Valle Los Morenos y Pellizco Occidental,  el cual en su parte alta se ramifica en varios cauces, los principales de los cuales son conocidos localmente como El Corazón y Los Pozerones. Este lahar tuvo un alcance de alrededor de 15 km pasando debajo del puente Los Cabros (carretera León-Chinandega). El espesor promedio del material depositado fue de 30 cm y se estimó un volumen total de 275.000 m3. Solamente en la parte norte del Valle Los Morenos - cauce conocido como El Corazón - se detectó arrastre de material grueso, bloques de rocas y árboles, que se depositó dentro del mismo cauce en una zona completamente despoblada (Foto  1).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

            

                                                             

                                                                 Foto 1.

                                                                 Ladera Sur, cauce El Corazón, Valle Los Morenos,

                                                                 Pellizco Occidental. 13 de mayo de 2000

 

 

Las mediciones realizadas con el pluviómetro de San Rafael, ubicado al suroeste del volcán, no fueron significativas, ya que en este sector se midieron solamente 10 mm de lluvias, así como los datos provenientes de la estación meteorológica de Chinandega donde se midieron 12.3 mm.

 

La noche del 17 de Mayo, desencadenados por lluvias localizadas en la parte alta y suroeste del volcán, cuya intensidad fue de 49 mm (valor medido con el pluviómetro de San Rafael), se produjeron otros lahares en las zonas de Las Banderas (noroeste), Las Rojas, Suiza, Miramar y El Socorro (suroeste). Otros flujos descendieron por los cauces secundarios al este de Miramar, que terminan en el cauce principal de El Corazón (Valle Los Morenos-Pellizco Occidental) (Foto 2).


 

 

Foto 2.

Ladera Sur, zona de Miramar. 17 de mayo de 2000

 

Estos lahares movilizaron parte de la ceniza, fragmentos centimétricos de escorias, pequeños fragmentos de lavas y pequeños trozos de árboles por una distancia de alrededor de 5 kilómetros. El espesor promedio del material depositado fue de 30–35 cm con volúmenes estimados entre 25.000 y 200.000  m3. En la parte norte del Valle Los Morenos-cauce conocido como El Corazón – no se observó arrastre de nuevo material debido a que las lluvias, en esta zona, fueron de menor intensidad.

 

El día 19  de Mayo a partir de las 12.54 del mediodía y finalizando a las 2.04 p.m, se produjeron otros lahares, desencadenados por lluvias localizadas en la parte alta del volcán, cuya intensidad fue de 57 mm (valor medido con el pluviómetro de San Rafael), cubriendo las zonas de Rancherías (norte), Las Joyas, Las Banderas (noroeste), Las Rojas, Santa Ursula, Suiza, Miramar, El Socorro (suroeste), Valle Los Morenos-Pellizco Occidental. Debido a los volúmenes del material transportado y a las dimensiones (espesor y extensión areal) presentadas, todos los fenómenos se clasificaron como pequeños y de larga distancia.

 

Los lahares generaron vibraciones en el suelo que fueron detectadas sísmicamente por las estaciones sísmicas CRIN y CHIN, ubicadas respectivamente al noreste de Las Rojas y en Valle Los Morenos, confirmándose con ello la hora exacta de la ocurrencia de los lahares.

 

Los lahares produjeron daños locales: en las haciendas Las Banderas y Las Rojas, donde en la primera se reportó afectación en las pilas que almacenan agua y en la proximidad de Miramar, donde ha sido obstruido el camino que une la comunidad La Bolsa y Las Rojas. Esto es debido a que el camino cruza varias cárcavas secundarias, por lo tanto impide el natural desagüe de las mismas, favoreciendo que los lahares se movilizaran a lo largo del camino y no en los cauces naturales. 


 

La ocurrencia de estos lahares, sus dimensiones y sus trayectorias estaban ya pronosticados por los especialistas de INETER. En los meses de marzo y abril se realizó un estudio de los procesos peligrosos que podrían ocurrir en el volcán con las primeras lluvias, las cuales movilizaron la ceniza que se había estado acumulando durante esta fase eruptiva del volcán (20/Nov/1999-Mayo/2000).

 

El estudio que fue entregado a la Defensa Civil y las alcaldías de Chinandega y Chichigalpa, con los mapas de peligro anexos, constituyeron óptimos instrumentos para la prevención y preparación de un plan de evacuación de las comunidades bajo amenaza.

 

El sistema de alerta y vigilancia, organizado por Defensa Civil en conjunto con los Comités de Emergencia municipales de Chinandega y Chichigalpa resultó efectivo durante los días de emergencia. INETER en coordinación con la Defensa Civil y la alcaldía de Chinandega mantiene la vigilancia relacionada con el volcán San Cristóbal, tanto con los registros telemétricos de las estaciones sísmicas localizadas en las faldas del volcán, así como observaciones “in situ”.

 

El día 19 de Mayo, por primera vez personal de la Oficina de Deslizamientos, observó directamente la ocurrencia de un lahar, obteniendo informaciones útiles sobre la dinámica de estos procesos (Foto 3).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto 3.

Lahar en la localidad de Miramar (Sur del volcán).

Foto tomada durante la ocurrencia del lahar. 19 de mayo, 2000

 

El peligro ha disminuido en esta zona, debido a que parte del material acumulado ha sido removido por las lluvias de la cumbre del volcán. Se esperan otros flujos, siempre a lo largo de las mismas cárcavas y cauces, pero de dimensiones más pequeñas. No se esperan eventos más grandes ni catastróficos. El mayor peligro se estima solo dentro de los cauces y a lo largo de sus orillas.

 

Recomendaciones:

Mantener vigilancia en los mismos cauces afectados donde se pueden dar otros flujos de las mismas dimensiones.

Durante las próximas lluvias fuertes, evitar acercarse a las zonas afectadas y evitar el uso de los cauces.

Mantener a la población informada sobre las medidas de precaución.