5. Eventos importantes

 

5.1. Terremoto frente a las costas del Pacífico de El Salvador

 

Wilfried Strauch, Graziella Dévoli, Griselda Marroquín  y Emilio Talavera

 

La red sísmica de Nicaragua registró, el 13 de enero, 2001 a las 11:33 AM, hora local, un terremoto con magnitud ML= 7.6. El epicentro se ubicó en el Océano Pacífico, frente a las costas de El Salvador. Este terremoto causó destrucción y pérdidas humanas en ese país. Seguido se registraron una serie de réplicas con magnitudes que oscilaron entre 5.0 y 6.0 Richter. Este sismo es uno de los más violentos en la historia de América Central de los últimos años. Fue sentido con mucha intensidad en el Noroeste y Occidente de Nicaragua, donde alcanzó el grado VI en la escala de Mercalli Modificada. La figura 1, es el mapa epicentral de los sismos registrados en la zona de El Salvador y localizados con la red sísmica de Nicaragua (Sismos y Volcanes. Enero, 2001).

 

 

Figura 1.

Mapa epicentral de los sismos localizados en el Salvador, por la Red Sísmica de Nicaragua.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INETER  6 días después del terremoto envió a un grupo de especialistas a El Salvador para valorar el impacto físico provocado por el terremoto ocurrido el 13 de enero del 2001, para  averiguar la respuesta del sistema de alerta e información sísmica; y para ayudar a las instituciones responsables de El Salvador en el análisis del desastre. La misión trabajó con el Centro de Investigaciones Geotécnicas (CIG), la Comisión de Emergencia Nacional (COEN), el Ministerio del Ambiente, la Empresa Geotérmica Salvadoreña (GESAL), la Cancillería de El Salvador y tuvo contacto con el Ing. Mauricio Torruella del CEPREDENAC. Se contactó a miembros del Instituto Geográfico (Registro Nacional), así como funcionarios del USGS (EEUU) y especialistas de otros países. Se entregaron a CIG, GESAL y USGS un CD con los datos del terremoto y las réplicas recolectadas con las estaciones sísmicas y acelerográficas de INETER y de estaciones sísmicas de  América Central, para ayudar en el entendimiento del fenómeno.

 

Se trabajó en el reconocimiento geológico del deslizamiento de Santa Tecla (aprox. 600 muertos),  se analizó la causa de los daños extremos en Comasagua y San Agustín (cerca de Berlin), donde casi 100 por ciento de las casas fueron destruidas y se trató de averiguar si hubo, o no, un aumento de la sismicidad y del volcanismo después del terremoto. Con los pocos datos sísmicos instrumentales del terremoto que tenía el CIG, se hizo una evaluación de su calidad. Se averiguó el estado de la Central Sísmica y de la Red Sísmica de El Salvador, se analizaron las causas de su baja respuesta durante y después del terremoto y se hicieron propuestas a los especialistas del CIG para garantizar una funcionalidad mínima de estos sistemas.

 

Uno de los efectos principales que a consecuencia del terremoto fue el deslizamiento en Las Colinas que causó casi 600 muertos, en una colina de aproximadamente 400m de altura y muy inclinada que destruyó 6 cuadras de un barrio ubicado al pie del cerro. El deslizamiento fue causado por la alta aceleración de larga duración. Dado que el suelo en esta área parece muy seco (ceniza volcánica) no se entendía al inicio que la zona de destrucción estuviera cubierta por lodo. Se piensa que las capas de suelo más húmedas sufrieron un tipo de licuefacción y fueron expulsadas del estrato y alcanzaron las casas. El deslizamiento fue causado por la alta aceleración de larga duración. Otro efecto impactante fue la destrucción en un 100% de las zonas rurales, dado que muchas casas fueron de adobe o taquezal lo que llevó a la amplia destrucción en Comayagua.  En todos los sitios visitados, y especialmente en la capital San Salvador, se observó claramente que casas o edificios grandes, hechos de concreto o cemento, sobrevivieron bien este terremoto. Hay que mencionar que el terremoto que destruyó parte de San Salvador en 1986, llevó a la implementación de un nuevo código de construcción, lo que obviamente tuvo buenos resultados en la capital. Un efecto secundario fue; que muchas casas resultaron destruidas por el propio efecto sísmico, relativamente pocas personas murieron por colapso de casas o edificios.

 

La misión técnica de INETER sacó conclusiones y elaboró recomendaciones para el Gobierno de El Salvador, países de la región Centroamericana y CEPREDENAC, con relación a los sistemas de monitoreo sísmico y volcánico, normas de construcción y manejo de la información sísmica y volcánica.