EVALUACIÓN PRELIMINAR DE PELIGROS POR INESTABILIDADES EN EL NORTE DE NICARAGUA

 

 

6.         REGIÓN DE ESQUIPULAS

 

Durante el huracán Mitch, la vertiente ubicada al oeste del pueblo de Esquipulas mostró signos de una fuerte actividad geodinámica,  presentando varias coladas y deslizamientos rápidos, con hundimientos muy importantes (incluso de hasta unos diez metros). Sin embargo, este no fue un problema reciente; ya en años anteriores los pobladores señalaban el desarrollo de grandes fisuras y hundimientos, cerca de la zona del cementerio, por lo que se hizo un estudio en 1997.

 

6.1       Naturaleza del fenómeno

 

El de Esquipulas corresponde al tipo de un gran deslizamiento lento, permanente y profundo que afecta a toda una vertiente de rocas volcánicas. Aunque la relación genética es de tipo estructural, no se descarta que existan niveles de material fino volcánico e incluso aluvial y fluvial y que han contribuido a provocar el deslizamiento hace ya varios siglos.

 

6.2            Morfometría

 

Las características morfométricas de este deslizamiento (fig. 3) son:

 

Largo máximo:

Ancho máximo:

Profundidad máxima estimada:

 

6.3       Evaluación del peligro

 

Este deslizamiento permanente representa en sí un nivel de peligro bajo, tanto por su características dinámicas como por la escasa presencia humana y de infraestructura en esta vertiente, ocupada casi íntegramente por bosques y terrenos agrícolas.

 

Sólo una parte de la carretera Esquipulas-san Dionisio es relativamente más vulnerable frente a pequeños deslizamientos rápidos y derrumbes.

 

Existe una pequeña probabilidad de retroceso de la zona de arranque hacia el sur, lo cual podría comprometer el camino que recorre la corona del deslizamiento, y, eventualmente, algunas casas del asentamiento Nueva Vida.

 

6.4        Otros deslizamientos observados en la zona

 

En la ruta san José de los Remates-Esquipulas y en la margen derecha del río .... se han identificado grandes deslizamientos similares al de Esquipulas, los mismos que están indicados en el plano adjunto.

 

El mayor de ellos es el de la vertiente oeste del cerro..., del cual la sección oriental ha sufrido mayor aceleración durante el Mitch.

 

De igual modo se trata de grandes masas inestables con movimientos bastante lentos y que durante el episodio del Mitch han sufrido aceleraciones puntuales, las mismas que han provocado derrumbes y coladas. El grado de peligro real que representan es también bajo, por las mismas razones de escasa ocupación humana. Sin embargo merecen un programa de evaluación detallada y de auscultación para determinar sus tendencias a mediano plazo, sobre todo para evitar problemas de interrupción de rutas.

 

6.5       Recomendaciones

 

·       No es conveniente incrementar la densidad poblacional cerca al borde del deslizamiento de Esquipulas.

·       Todos los terrenos afectados por el deslizamiento deberían mantener su uso agrícola y forestal.

·       La escarpa principal del deslizamiento muestra rechazos verticales de hasta unos ocho metros y grietas abiertas de hasta un metro de luz por lo que el acceso a esta zona debe ser restringido para evitar accidentes, sobre todo de niños. Sería idóneo que en este borde se plante vegetación arbustiva densa y se instale una señalización de peligro o una baranda frente a la mencionada urbanización .

·       Los pequeños derrumbes y deslizamientos rápidos que se dieron a lo largo del tramo de salida de la ruta Esquipulas-Muy Muy deben ser limpiados y luego reforzados mediante trabajos de enrocado o gaviones.

 

 

7.               CINCO PINOS Y  SAN PEDRO DEL NORTE

 

Las insistentes noticias periodísticas y pedidos de las autoridades locales Cinco Pinos en el sentido de que en esta zona existían graves problemas de inestabilidad que hacían temer un desastre similar al del Casita llevaron a INETER a programar dos visitas al lugar, solicitándonos realizar la evaluación correspondiente.

 

La visita a la localidad de Cinco Pinos fue valiosa pues el alcalde y el íntegro de los municipales participaron en la visita de campo y en una conferencia que se dio para informarles sobre la naturaleza del problema y darles las recomendaciones técnicas para mitigar sus efectos.

 

7.1            Naturaleza de los fenómenos

 

El cerro Cinco Pinos está afectado por varios deslizamientos de profundidad media, de carácter lento y genéticamente relacionados a fallas y a niveles de rocas con alteración hidrotermal (fig.4).

 

Son deslizamientos lentos que durante el Mitch han sufrido aceleraciones temporales. Existen evidencias de aceleraciones anteriores (grietas actualmente cubiertas) lo que corrobora la actividad continua de estas masas.

 

Durante la crisis del Mitch se produjeron algunos deslizamientos rápidos superficiales que degeneraron en coladas de lodo y de detritos de alcance limitado, y que causaron problemas de erosión en los cauces de evacuación.

 

Respecto a la orilla derecha del río las Lajitas,  los llamados deslaves corresponden a flujos muy localizados de escombros y no están relacionados a procesos mayores de inestabilidad ni representan mayor peligro en el futuro.

 

7.2            Morfometría

 

Los siete deslizamientos identificados en las colinas de Cinco Pinos y El Cerro tienen superficies que varían entre las seis y las 45 hectáreas aproximadamente. Las profundidades podrían alcanzar los 40 a 50 metros (caso del deslizamiento noroccidental) aunque el promedio debe situarse, para los demás, entre los 10 a 20 metros.

 

7.3            Evaluación de peligros

 

El peligro en esta zona puede considerarse, en términos generales, como bajo debido a la escasa presencia humana y de infraestructura, aunque no se descartan lugares con peligros moderados, en especial a lo largo de la carretera y parte del deslizamiento El Cerro. El pueblo mismo de Cinco Pinos no está realmente amenazado por fenómenos de inestabilidad, salvo algunos derrumbes en el corte de la carretera a san Pedro del Norte.

 

7.4            Inestabilidades en la localidad de san Pedro del Norte

 

Ante las noticias de que en esta pueblo había alguna amenaza de derrumbes, se hizo una visita que incluyó parte del valle del Torondano en la frontera con Honduras.

 

Poco antes de llegar al poblado se encuentra una zona rocosa y empinada afectada por lo que al parecer es un deslizamiento rocoso con tendencia a provocar derrumbes, que afectarían básicamente a la carretera de acceso. El pie de este deslizamiento no ha podido ser determinado, aunque no es probable que alcance el fondo del valle.

 

En la quebrada Paso de los caballos se han identificado someramente y sin mayor evaluación dos deslizamientos pequeños.

 

7.5            Problemas derivados de los trabajos de conservación de suelos

 

En Cinco Pinos, y en otros lugares del norte de Nicaragua, se ha podido apreciar que muchos de los deslaves (deslizamientos rápidos superficiales, coladas de lodo y de detritos)  han sido, si no consecuencia, al menos favorecidos por ciertos trabajos de conservación de suelos, como son zanjas de infiltración, terrazas de formación lenta, cercos vivos, etc. La razón de ello es la horizontalidad y deficiente drenaje de tales obras que favorecieron la mayor infiltración, en especial dentro de terrenos con pendientes superiores a los 20º y con regular contenido de arcillas.

 

En general, debería hacerse evaluaciones sobre la pendiente, la cohesión y la permeabilidad de suelos antes de realizar dichos trabajos. Se ha recomendado que se de cierta inclinación lateral a esas zanjas, terrazas y cercos, con evacuadores laterales reforzados. Estos trabajos han demostrado ser contraproducentes si son implantados en zonas de deslizamiento.

 

7.6       Recomendaciones

 

·       La idea de convertir el cerro de Cinco Pinos en una especie de reserva ecológica es buena y contribuirá a reducir el peligro potencial que representa en caso de aceleración catastrófica.

 

·       La mayor parte de cortes en la ruta que pasa por el cerro Cinco Pinos debe ser objeto de trabajos de limpieza y de reacomodo de taludes, con reforzamiento al pie, mediante enrocados o gaviones, siempre con buen drenaje. No es aconsejable realizar mayores cortes en las zonas de roca fracturada.

 

·       El deslizamiento de El Cerro merece un programa de vigilancia para evaluar su evolución a mediano plazo pues se encuentra en franco proceso de reactivación. Las viviendas ubicadas sobre esta masa deberían ser reubicadas en el futuro. Son necesarios trabajos de drenaje y conducción segura del agua hacia el exutorio natural, cuyo cauce debe ser consolidado.

 

·       Los trabajos de conservación de suelos deben evitar la horizontalidad y las contrapendientes, para no favorecer la infiltración. Es razonable darles inclinaciones laterales de hasta unos 7º con evacuadores consolidados donde se reduzca al máximo la erosión lateral.

 

·       Como medida general, se recomienda realizar trabajos extensos de drenaje, según un diseño dendrítico o en "espina de pescado" que evacúe las aguas hacia los cauces existentes.

 

·       Dado que buena parte de las quebradas naturales de evacuación han sufrido el efecto erosivo de flujos, sería razonable tratar de restablecer la vegetación protectora y de disminuir la fuerza erosiva del agua mediante diques secos escalonados (disipadores), utilizando las mismas piedras que las corrientes han dejado dentro de los cauces.

 

·       En el caso de san Pedro del Norte, el deslizamiento de la Loma san Ignacio, los derrumbes potenciales pueden ser prevenidos mediante una zanja de amortiguación construida al pie del acantilado rocoso que delimita la parte superior de la masa inestable, por encima de la carretera.

 

 

8.         MUY MUY Y SAN PEDRO

 

En la zona de Muy Muy, personal de INETER identificó un deslizamiento que mostraba serios indicios de actividad desde años anteriores. En 1997 este deslizamiento presentó fuertes movimientos, formando grietas importantes y escarpas vivas. Los reconocimientos realizados en ese entonces (Buitrago, 1997) permitían vislumbrar un fenómeno de gran magnitud por la extensión y dispersión de las manifestaciones de movimiento.

 

8.1            Naturaleza de los fenómenos

 

El deslizamiento de Muy Muy (vertiente noreste hacia la caldera del Corozo) es un caso de fenómeno de gran magnitud, lento, permanente y profundo. Este deslizamiento se encuentra en una fase avanzada de evolución y ha debido sufrir importantes procesos erosivos a lo largo de su historia. Esto hace difícil definir sus contornos. Lo mismo ocurre con otros deslizamientos gigantes que existen en la zona. De todos los lugares en Nicaragua donde hemos hecho reconocimientos, es en Muy Muy donde se han identificado las mayores masas inestables.

 

El deslizamiento abarca casi la totalidad de la vertiente sur de los cerros Palo Alto, el Gusano y Zompopo. Al parecer la masa está dividida en cuatro grandes cuerpos definidos por las quebradas de Palo Alto, Zompopo y Guiliguá. Existen numerosos deslizamientos secundarios.

 

En la vertiente opuesta del cerro El Caballo (vertiente sureste hacia el río Olama) existe otro gran deslizamiento de características similares, al que denominaremos san Pedro.

 

Ambos deslizamientos denotan gran actividad en sus cabeceras, donde aflora el nivel freático y donde existen grandes disturbios en el régimen hidrogeológico, que han obligado a evacuar algunas viviendas.

 

8.2            Morfometría

 

El deslizamiento de Muy Muy presenta las siguientes dimensiones estimadas (fig. 5):

 

Longitud máxima: 4 kms. ?

Ancho máximo: 5.8 kms.

Profundidad máxima estimada: 100 - 120 ms.?

 

El de san Pedro presenta las siguientes características (primera estimación):

 

Longitud máxima: 3.6 kms. ?

Ancho máximo: 5.1 kms.

Profundidad máxima estimada: 100 - 120 ms.?

 

            8.3       Evaluación de peligros

 

Las zona de deslizamiento se hallas relativamentes alejada del centro poblado principal de la zona. Sobre las masas inestables sólo existen algunos ranchos o viviendas rurales. En este sentido el peligro no es muy importante porque la cantidad y el valor de los objetos expuestos no es muy significativo, pero en términos de pérdida agrícola los volúmenes pueden ser importantes.

 

Existe, sin embargo, cierto peligro de represamiento del río Olama y, en menor proporción, del Guiliguá, cuyos eventuales desembalses podrían significar desarreglos en las áreas ribereñas y hasta destrucción de puentes.

 

8.4            Sobre la posibilidad de existencia de un fenómeno mayor

 

Algunos elementos morfológicos en la llanura y la ladera que da hacia la caldera parecen indicar la existencia de un fenómeno mayor, es decir un deslizamiento mucho más grande que el actual. Esto indicaría que durante su ya larga vida, el deslizamiento de Muymuy sufrió un proceso erosivo que cortó su cuerpo en dos. No es posible precisar en este momento si la dinámica general de esta masa inestable es única o si cada probable cuerpo actúa hoy de manera independiente. Por ello en la carta se señala el probable límite máximo del deslizamiento.

 

8.5            Otros deslizamientos vecinos

 

La carta de inestabilidades correspondiente a esta zona consigna otros cinco grandes deslizamientos, de los cuales sólo se han señalado sus contornos aproximados, sin mayores detalles. Se denomina provisionalmente a estos como los deslizamientos de Hato Nuevo, El Escondido, Coinpasagua, Buena Vista y san Miguel-Los Ramos. Cabe destacar que existen muchos otros deslizamientos en esta zona, por lo que trabajo de inventario más minucioso debe ser realizado.

 

8.6            Recomendaciones

 

·       La recomendación general se refiere a realizar trabajos de vigilancia simple de esta masa inestable, por la posibilidad de que pueda provocar eventuales represamientos y desembalses que podrían llegar hasta el río Olama.

 

·       Igualmente sería recomendable orientar a los agricultores del lugar sobre la utilidad de realizar trabajos de drenaje extendido.

 

 

9.         REGIÓN DE  YALÍ-JINOTEGA-MATAGALPA

 

La región de Yalí-Matagalpa–Jinotega muestra una alta incidencia de grandes deslizamientos cuyo grado actividad es variado; muchos de ellos han iniciado procesos de aceleración (fig. 6 y 7).

 

En la presente misión sólo se hicieron observaciones de identificación, por lo que la carta adjunta es sólo un inventario preliminar y parcial, que puede servir de base para trabajos más exhaustivos y completar tal inventario. La ruta Matagalpa-Jinotega merece especial atención por su importancia, y por la magnitud de las inestabilidades concurrentes. En el caso de Matagalpa, esta ciudad está amenazada por varios deslizamientos mayores así como por eventuales desembalses de ocurrir aceleraciones catastróficas de otros deslizamientos existentes en la cuenca superior y en los tributarios del río grandes de Matagalpa.

 

En Yalí, nuestras observaciones se han circunscrito al cerro Colorado, donde, de manera preliminar, se han identificado cuatro deslizamientos que ponen en serio peligro la carretera de Estelí. Existen muchos otros fenómenos similares en esta cuenca.

 

            9.1       Naturaleza de los fenómenos

           

Aun cuando no se han efectuado observaciones cercanas, se pudo apreciar que se trata de fenómenos de gran magnitud en términos de superficie y volumen. Otra vez estamos frente a procesos lentos y permanentes, a grandes deslizamientos subestabilizados y, tal vez, algunos en fase de aceleración.

 

En la ruta a Jinotega se han observado, además, algunos deslizamientos superficiales.

 

En Jinotega se ha observado problemas de derrumbes localizados y casos de Blockslide (hincamiento de bloques).

 

Al sureste del poblado de san Ramón, en la ruta a Matiguás, en el cerro el Naranjo existen dos deslizamientos rocosos, uno de los cuales, el de la vertiente sur, ha provocado un fenómeno rápido que pone en peligro la carretera. En general, en este valle de san ramón, existen decenas de deslizamientos que es necesario inventariar y estudiar más en detalle.

           

9.2        Evaluación de peligros

 

La visita realizada no permite hacer una evaluación general de peligros, aunque por lo menos dos que están siendo urbanizados en la ciudad de Matagalpa (cerro el Calvario y Punta Arenas) involucran cierto peligro y merecen una evaluación más exhaustiva, pues las edificaciones y la habilitación de calles pueden acarrear frentes de inestabilidad que aceleren la actividad de deslizamientos secundarios u originen derrumbes localizados.

 

En la carretera Matagalpa-Jinotega existen varios deslizamientos que se han reactivado o acelerado de modo importante y que han destruido o amenazan varios tramos de la ruta, así como unas cuantas viviendas.

 

En Yalí, la ruta el elemento más expuesto a destrucción parcial.

 

En la ciudad de Jinotega han habido hasta dos flujos de escombros  al oeste y subsiste este tipo de amenaza sobre el cementerio y los nuevos barrios que se asientan en la parte noroeste de la ciudad.

 

 

9.3            Recomendaciones

 

·       Esta región debía ser objeto de estudios detallados así como de un programa de auscultación que permita desarrollar un plan general prevención y de gestión urbana y territorial.

 

·       En vista de que se debe reconstruir los tramos dañados de la carretera, es recomendable que la restauración se haga mediante el procedimiento de reconstruir plataformas y no por medio de realizar nuevos cortes de talud hacia adentro, lo cual favorecería mayores inestabilidades.

 

·       En Matagalpa existen barrios como los ya mencionados, que requieren mayor atención y, en todo caso, detener el proceso de densificación.

 

·       En Jinotega debe restringirse el crecimiento de la ciudad hacia las faldas del macizo ubicado al oeste (lado del cementerio).

 

 

10.            ESTELÍ-CUCAMONGA

 

10.1        Derrumbes de Cucamonga

 

La bajada de Cucamonga sufrió sobre todo procesos de derrumbe. Las masas caídas provocaron la obstrucción de la ruta. En el tramo de la carretera Estelí-Ocotal comprendido entre las progresivas 169 y 171.5 se contabilizó hasta un total de diecisiete derrumbe con frentes mayores a los cinco metros, de los cuales el más grande y peligroso es el situado en la curva próxima a la progresiva 171.

 

10.2        Volumetría

 

La masa derrumbada en este punto (km 171) tiene aproximadamente veinte metros de largo por una altura de unos 25 metros y un espesor máximo de unos cinco metros. El volumen desprendido es, por tanto, de unos 1200 a 1500 m3 de tobas ácidas a intermedias. Algunos bloques individuales tienen diámetros adscritos superiores a los 3 metros.

 

10.3        Peligro residual

 

En este derrumbe, y en menor proporción en los aledaños, subsiste un alto peligro de caída de bloques y derrumbes secundarios. Existen bloques de roca prácticamente "colgados"  o en equilibrio precario sobre la carretera.

 

El tráfico automotor por este tramo es elevado por lo que el peligro subsecuente es también relativamente alto. Como ejemplo ilustrativo de esta situación mencionamos que durante la visita del día 12 de diciembre, sólo entre 13.40 y las 14.00 hs., pudimos contar un total de 38 vehículos, entre ellos cuatro buses de transporte público. Es decir que el ritmo de tránsito es de un vehículo cada treinta segundos en promedio. Igualmente hubo 5 volquetes y dos grandes remolques que representan pesos y vibraciones considerables que pueden desestabilizar más las masas desprendidas de roca.

 

10.4        Recomendaciones

 

·       Urge un trabajo de desquinche o limpieza de todos los frentes de derrumbe, en especial en los derrumbes situados entre las progresivas 170 y 171. Esto implica desprender o provocar artificialmente la caída de los bloques de roca. Por cuestiones de seguridad, deberá iniciarse esta tarea desde la parte superior hacia abajo.

 

·       En vista de la fuerte fracturación de estas rocas y su fuerte pendiente sería aconsejable realizar trabajos de estabilización usando gunita. Otra alternativa es instalar mallas clavadas que cubran todo el frente de ruptura. No hay espacio suficiente como para excavar zanjas de amortiguación.

 

·       Mejorar la señalización vial y de peligros en este tramo. Los conductores de vehículos y los mismos transeúntes, hasta que no se tomen las medidas de seguridad adecuadas, deben ser instruidos en el sentido de no pasar muy pegados al flanco de la montaña o de detenerse a distancia prudencial en el caso de advertirse surgencias de polvo o ruidos, los que generalmente preceden a un derrumbe.

 

 

11.            PANTASMA

 

Existe una situación de alarma en Pantasma, frente a una presumible amenaza del cerro Los Limones, donde los pobladores reportan grietas, puntos de agua, ruidos y movimientos. Por las condiciones climáticas imperantes durante la visita no se pudo hacer una visita directa a dicho cerro, habiéndose realizado una observación a distancia, detectándose la existencia de un deslizamiento posiblemente en fase de aceleración, cuyos límites probables se muestran en la figura 8.

 

A título provisional puede decirse que el peligro en esta zona es relativamente bajo, pues la masa inestable está alejada de los pueblos de la llanura (tres a cuatro kilómetros) y las condiciones de drenaje permiten prever una dispersión de eventuales flujos.

 

Por ello, como recomendación general, aparte de un reconocimiento detallado y un monitoreo geodésico precautorio, es indispensable calmar a la población e indicarle que el grado de peligro no es el que ellos temen.

 

 

12.            ISLA DE OMETEPE

 

La isla de Ometepe ha sido objeto de algunos estudios geológicos y de riesgos. Se ha consultado los trabajos de Darce et al. (1979) y de B. Van Wyck (1996). Como se sabe, la isla está constituida por los volcanes Concepción y Madera, edificados dentro de una gran caldera actualmente subacuática, y unidos por el itsmo de Istián.

 

12.1        Naturaleza de los fenómenos

 

Las evidencias geológicas muestran que la isla ha estado sometida permanentemente a problemas de derrumbes, lahares y flujos de lodo y de detritos. La ocurrencia de deslizamientos es, por el contrario, muy escasa.

 

12.2        Morfometría

 

 

12.3        Evaluación de peligros

 

Los volcanes de la isla de Ometepe presentan una particularidad con respecto a los peligros de inestabilidad, por cuanto, por un lado, hay zonas inestables evidentes o claramente susceptibles de provocar deslizamientos, derrumbes y coladas (zonas de falla, conos aluvio-coluviales) y, por otro lado, las zonas aparentemente estables presentan una especie de peligro oculto definido por la naturaleza estratográfica de los volcanes, es decir por la sucesión de capas de lávicas intercaldas por capas cineríticas.

 

Mientras que las zonas de falla, donde la roca muestra fuerte fracturación y los conos aluvio-coluviales representan una fuente evidente de peligro, las zonas estables deben ser cconsideradas con un nivel igual o incluso mayor de peligro. Es revelador que uno de los flujos de derrubios causados por el huracán Mitch, se haya producido a lo largo de una cárcava reciente abierta en un flanco que morfológicamente no muestra ningún signo de inestabilidad.

 

12.4        Sobre la prevención de peligros ocultos

 

La mencionada intercalación de capas rígidas y muebles y su peligro inferido representan un grave problema, que obliga a diseñar una estrategia de prevención que combine adecuadamente medidas de observación continua y trabajos de mitigación.

 

12.5        Recomendaciones

 

 

 

13.            INSPECCIONES EN BOACO Y REGIÓN DE CARAZO

 

El día 21 de diciembre se hizo un vuelo de reconocimiento a las regiones de Boaco y Carazo.

 

La ciudad de Boaco está amenazada por varios deslizamientos cuya delimitación deberá hacerse en un futuro próximo. Algunos de ellos han sufrido evidentemente procesos de aceleración durante el Mitch. Algunos barrios nuevos se están edificando sobre deslizamientos lentos, por lo que urge realizar un plan director en función a este tipo de peligros de inestabilidad.

 

En lo referente a la colina del Faro, aun cuando tanto la torre como el reservorio están fundados sobre roca, es necesario hacer una evaluación de las condiciones del suelo y, sobre todo, impedir que se sigan realizando cortes en el talud inferior para hacer o ampliar viviendas, pues con ello se están creando frentes de inestabilidad que, a mediano plazo, pueden amenazar las edificaciones de la colina.

 

El pueblo vecino de   está ubicado al parecer al pie de un cono coluvial que muestra signos de actividad tipo deslizamiento. Se recomienda restringir su desarrollo, pues, de otro lado, también está limitada por una zona de inundación en su otro extremo.

 

En las elevaciones ubicadas al sur de santa Teresa de Carazo existen deslizamientos latentes, aunque el peligro es mucho menor.

 

 

14.            EL CASO DEL VERTEDERO DE EXCEDENCIAS DE LA PRESA DE APANAS

 

Al pasar por este embalse se advirtió que el vertedero de excedencias fue destruido parcialmente y su base fuertemente erosionada, formándose una serie de cascadas, lo cual, a su vez, provoca un proceso de erosión regresiva que puede llegar hasta el borde del dique y producir su ruptura.

 

Es urgente reparar esta estructura y rediseñarla, pues se ve que la estructura dañada era muy precaria y que los disipadores no tenían cimentaciones ni contrafuertes, sino un simple recubrimiento.

 

De otro lado, el dique ya presentaba deformaciones, por lo que requiere un estudio detallado para prever su reforzamiento.